We could be heroes just for one day.

sábado, 8 de junio de 2013

Ay como escueces, corazón.

Nunca pensé que podría saber qué es eso de “dolerte el corazón” pero con este invierno anticipado entre sueños se me escapan las definiciones.
Desearía poder lamerte las heridas y no sentir el escozor de tu huida. Todo parece un mecanismo simple donde el tiempo cura todo; lo bueno y lo malo. Y yo, en silencio, me pregunto por qué he de curar nuestra pasión y nuestros tesoros si no están dañados.
Ahora tengo el tiempo que no poseo y lo invierto imaginándote cerca, mío, feliz, enamorado, conmigo…pero cuando abro los ojos me percato de que los buenos días han dejado de ser buenos y mis primaveras han migrado a otras costillas. Me siento vacía, hasta el punto de sentir que necesito llenarte el corazón, de la materia de los sueños, para intentar sobrevivir. Soy culpable de no saber beber del vaso cuando desbordaba ganas de vivirme  pero sabes bien que lo mío no es la puntualidad aunque siempre acabo llegando. Me he dado cuenta de que llegar a veces no es la solución o a veces no es lo suficiente pero es inevitable este dolor al ver lo inmensos que hemos sido y tendríamos que ser…



Esperaré aunque tenga que desesperar y morir con cada uno de tus amores temporales, con cada beso y aliento que quieras regalar… Has sido la suerte, la fuerza y la seguridad de mi vida.

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