We could be heroes just for one day.

jueves, 13 de junio de 2013

En un mundo descomunal siento tu fragilidad

Desearía deshabilitar la capacidad de mi corazón para clavarte en  todos sus rincones. Te miro y no me reconozco, pensé que era capaz de dejar mis huellas entre tus sábanas o que  realmente tu puñado de palabras, cuando decías que sería especial en cualquier vida, eran sinceras. Que ingenua y caprichosa me has hecho creyendo que salir de tu órbita requeriría más fuerza que la de un estornudo.
Te has convertido para mí en el miedo de todo el mundo; lo vital. Pero aun con nuestras meriendas a besos con sabor a helado de limón, nuestras mil maneras de entrelazar los pies y nuestras despedidas interminables por no olvidarse nada y amarse cada día mejor, para ti, hay una insuficiencia en necesitarme o añorarme en tu voz, en tu cuarto o en tus sueños…
El tiempo no hace justicia a tus palabras frías e inexistentes: casi como extraños aun conociendo cada rincón del otro. Hoy lucho contra los gigantes del miedo de estar perdiéndonos y perdiéndome con ello y me siento más frágil que nunca, más que contigo cerca sin estar…

Me da miedo la enormidad, donde nadie oye mi voz


“El amor se va mucho antes de irse, y permanece hasta mucho después de haberse ido“Antonio Gala

sábado, 8 de junio de 2013

Ay como escueces, corazón.

Nunca pensé que podría saber qué es eso de “dolerte el corazón” pero con este invierno anticipado entre sueños se me escapan las definiciones.
Desearía poder lamerte las heridas y no sentir el escozor de tu huida. Todo parece un mecanismo simple donde el tiempo cura todo; lo bueno y lo malo. Y yo, en silencio, me pregunto por qué he de curar nuestra pasión y nuestros tesoros si no están dañados.
Ahora tengo el tiempo que no poseo y lo invierto imaginándote cerca, mío, feliz, enamorado, conmigo…pero cuando abro los ojos me percato de que los buenos días han dejado de ser buenos y mis primaveras han migrado a otras costillas. Me siento vacía, hasta el punto de sentir que necesito llenarte el corazón, de la materia de los sueños, para intentar sobrevivir. Soy culpable de no saber beber del vaso cuando desbordaba ganas de vivirme  pero sabes bien que lo mío no es la puntualidad aunque siempre acabo llegando. Me he dado cuenta de que llegar a veces no es la solución o a veces no es lo suficiente pero es inevitable este dolor al ver lo inmensos que hemos sido y tendríamos que ser…



Esperaré aunque tenga que desesperar y morir con cada uno de tus amores temporales, con cada beso y aliento que quieras regalar… Has sido la suerte, la fuerza y la seguridad de mi vida.